ENTRE SER MADRE Y EJECUTIVA.


Ser madre hoy día cuesta, tiene su sacrificio.

Actualmente las mujeres llevamos una vida tan agitada, somos multifacéticas, lo que nos lleva a  desempeñar una cantidad de roles en el día a día, que en la mayoría de los casos les robamos tiempo a nuestros hijos. 

Hoy mi bebé Manuel Enríque tiene 1 año y 2 meses, las cosas que ha aprendido me hacen sentir la madre mas orgullosa y feliz, pero siento que estoy perdiendo un tiempo super valioso en el que mi bebé hará cosas importantisimas, las cuales alguien mas que no soy yo, tiene el privilegio de disfrutar antes. En la actualidad, la crianza de los hijos esta en gran parte en manos de centros dedicados al cuidado de ellos desde muy temprana edad y el caso de mi bebe no es la excepción.
Ese es uno de los precios que pagamos las madres de esta generación, y es que ser madre y ejecutiva o madre que trabaja hoy día no es fácil.  Ahí radica la gran diferencia entre nuestras madres y abuelas, quienes se dedicaron en cuerpo y alma a criar a sus hijos, esto porque en la mayoría de los casos no fueron madres que tuvieron que salir a trabajar, sus vidas no se vio dividida entre la casa y la oficina.

Pero bien, el punto de esto que escribo es que como madre de esta nueva generación, madres "modernas y de los nuevos tiempos" nos hemos esforzado para ganar espacio en el mundo laboral, de tal manera que no se nos vea como las pasivas amas de casas como fueron consideradas nuestras madres y abuelas. A donde realmente quiero llegar con esto para no perderme de la parte central de la escritura? Es que como madre y mujer trabajadora o ejecutiva, jamás debemos sacrificar el tiempo de nuestros hijos. Sabemos que es de vital importancia darle calidad de vida, razón por la cual muchas veces trabajamos horarios extraordinarios, pero considero mas importante estar presente durante el desarrollo de nuestros hijos.
Para el caso que me compete, soy madre soltera y desde el mismo momento que supe que estaba en espera, elabore un nuevo esquema de trabajo, pensando en el futuro que se avecinaba.  
  1. No trabajaré más allá del horario establecido, a menos que haya un imprevisto que no pueda ser resuelto dentro del tiempo establecido.
  2. No me llevaré trabajo a la casa, porque ese tiempo será sagrado para compartirlo con mi hijo.
  3. No iré a viajes de trabajo donde deba retornar al siguiente día, y menos que tenga que retornar en horario nocturno.
  4. No habrá mayor prioridad en mi vida que mi hijo, Manuel Enrique.
Quizás pensarán que estoy un poco loca, madre soltera necesita una entrada económica adicional, y si estoy de acuerdo, pero que esas entradas no afecten el tiempo de tus hijos.
Recuerda dedicar el tiempo necesario y sobre todo, de calidad a tus hijos. Que el trabajo no sea una condición para descuidarlos. Los trabajos van y vienen, pero los hijos nos duran toda la vida.

Hasta una próxima entrega...

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