Manuel Enríque
La manera en que va evalucionando y creciendo mi hijo me hace sentir una mujer bendecida. A sus dos años y medio todas las cosas que hace y sabe no me sorprenden, siempre supe que Dios me iba a regalar mi mayor bendición en algún momento, y llegó hecha niño y tiene nombre: Manuel Enrique. Su nueva etapa en el colegio supone para mí un nuevo rol, revisar cuaderno, hacer tarea y aprender cosas olvidadas para darle lo mejor, Manuel es un alumno aventajado sobre los demás, despierto e inteligente, lo cual me llena de orgullo Quemando etapas, ya mi niño ha dejado los pañales desechables y verle pedir que lo lleve al inodoro me llena de emoción, sus acciones positivas se recompensan con aplausos y besos, en tanto aquellas que no están bien, se les hacen los correctivos de lugar y se le pone como penalización, pedir perdón por ello. Criar a mi hijo y ser su mayor referente, es mi gran propósito, formarle en valores y que sea un gran hombre en el mañana, es mi reto, pero no ...